— (via amazingatheist)
“A veces cuando salgo, camino un largo rato sin rumbo fijo, me detengo en los jardines, me siento en las banquetas y fumo un poco mientras escribo cosas mentalmente que luego me olvido. Esa es mi vida, cazar ideas, dormir despierto y casi siempre hablar dormido… y de vez en cuando cuando estoy de suerte, hablar contigo.”
— En horas hábiles - Edel Juárez."— (via acityinthesea)
[…]
Sí. Eso suena tan estúpido que sólo puedo tratar de describirlo con palabras:
Es como una supernova de ignorancia explotando con la energía de 10 trillones de soles, creando un agujero negro del cual ningún pensamiento inteligente puede escapar. Eventualmente, este agujero negro consumirá toda lógica y razón, hasta que lo único que permanezca en existencia sea el fundamentalismo cristiano y el feminismo radical. Entonces, el fundamentalismo cristiano violará al feminismo radical, y desde ese ennegrecido y pútrido vientre se vomitará una abominación de incalculable idiocia.
El vacío mental de esta entidad será tan vasto que consumirá lo que quede de toda existencia, para finalmente allanar el camino para un anti-universo en el que todo es una estupidez (un estupi-verso, si se quiere) lleno de personas cuyo coeficiente intelectual son números negativos tan extremadamente bajos que la matemática moderna no podría expresarlo de manera adecuada.
Estas personas van a existir sólo por una fracción de segundo a la vez, gradualmente siendo y dejando de ser (al igual que las primeras partículas de materia en las condiciones de extrema densidad y calor del Big Bang).
Con el tiempo, las condiciones de existencia se estabilizarán, este estupi-verso se solidificará en una conciencia masificada con un coeficiente intelectual de 0.00000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000001 y este ser se distraerá por el resto de su eterna vida dificultosamente balbuceando la palabra “¡daaaaaaaaaaaaaaa!.”
[…]
“Luego, un día, empecé a escribir. Sin saberlo me había encadenado de por vida, a un amo noble pero despiadado. Cuando Dios nos ofrece un don al mismo tiempo nos ofrece un látigo, y este sólo tiene por finalidad la auto-flagelación”. – Truman Capote.
-
Luego, un día, empecé a escribir. Despiadados aquellos que me rodeaban no encontraron nada noble en mis palabras y me profirieron las suyas para hacérmelo saber.
- Ojala Dios te perdone, porque yo no sé si lo voy a poder hacer – lagrimeó mi madre antes de que su llanto dejara de temblar para convertirse en el cataclismo de la semana y el sexto del mes. Nunca, hasta el fin de semana (para que pueda emborracharme), voy a olvidar sus palabras.
Cuando nos ofrecemos un don a nosotros mismos, al mismo tiempo le ofrecemos al mundo el extremo puntiagudo de un látigo. Es nuestro la elección de agitar el dolor por sobre los que encuentran placer en los cánticos moralistas; de volver la saña sobre nuestra propia espalda; o de, tan solo, no hacer nada y permitir descansar al látigo, de por vida y de por muerte, sobre las cadenas que se acurrucan alrededor de nuestros tobillos, pero… ¿Qué hay de divertido en eso?
Todos tenemos un amo, algunos le llaman madre; otros, Dios; otros, jefe.
Yo no sabía cómo llamarlo, entonces le puse mi nombre. No sabía dónde ponerlo, así que le di un lugar en el fondo del último cajón de mi armario, para que duerma.
Realmente no quiero que salga, pero se escapa a escondidas mientras estoy concentrado escribiendo y se pone a mangonearme sobre lo que tendría que hacer en vez de perder mi tiempo en un trabajo tan mal pago.
Supongo que tendré algún deseo de auto-flagelación, por haberle puesto mi nombre a mi jefe, ya que lo pateo cada vez que pasa, escupo en su café y rompo sus trabajos.
Quizá, al final, todos seamos altruistas escritores.
- Jackes
diccionariodeobscuroslamentos:
f. Momentánea conciencia de que alguien que conoces hace años, todavía tiene una vida interior, privada y misteriosa; y en algún lugar en los pasillos de su personalidad, se encuentra una puerta cerrada desde adentro, escondiendo una escalera que lleva a un ala de la casa que nunca has terminado…
— Mike Birbiglia (via killerdinosaurking)
Anohce vi al hombre
Más triste de la tierra.
Pero no estaba llorando, no.
Le sonreía a la borrachera
Con un cigarrillo en la mueca,
Mientras bailaba y cantaba
Al son de sus penas.
Cuando te escabulles en medio de la pista de baile, es el color de su vestido.
Cuando ella suspira a tu oído, es el color de sus labios.
Cuando hacen el amor, es el trazo que quieres que ella deje por todo tu cuerpo.
Cuando ella apoya su mano sobre tu corazón, es el color que aparece mientras las yemas de sus dedos viajan como una oración que nunca podrá ser terminada.
Cuando la ves en tu habitación con otro, es el color de tu respiración.
Cuando destrozas un jarrón en el comedor, es el color que amenaza con abandonar los pedazos rotos.
Cuando gritas con todas tus fuerzas, es el color que penetra en la atmósfera.
Cuando ella te escucha, es el color de su pulso.
Cuando la miras a los ojos por última vez, es el desvaneciente color de tu corazón al caer de rodillas.
No es el color que ves, cuando se va.
Se me dio por traducir esto:

Post del que lo saqué: http://victoriousvocabulary.tumblr.com/post/43497334268
